Contractura muscular


Muchas mujeres estamos sometidas continuamente a tensión con tantas obligaciones que cumplir en el día tras día. Nuestro cuerpo quizás haga todo lo que resulta posible por sostenerse al ritmo acelerado que llevamos, mas es natural que algunas veces nos muestre de alguna forma que no puede con toda la presión. Es entonces cuando aparece la contractura muscular, un malestar molesto y si bien no es grave lo más conveniente es atacarlo lo antes posible para eludir que produzca otros malestares.

Causas básicas de una contractura muscular

Una contractura muscular puede producirse cuando efectuamos algún sacrificio físico sin suficiente calentamiento, mas asimismo puede generarse por sostener una postura tensa por tiempo prolongado o bien sencillamente como contestación de exceso de agobio. La contractura ocurre de forma involuntaria cuando el músculo se encoje o bien se destensa mas no puede regresar a relajarse, es cuando empieza a hincharse, produce dolor y en ocasiones podemos palparla con nuestra mano.

A Dios gracias una contractura muscular no algo grave, mas sí es preciso atacarla lo antes posible puesto que cuanto más tiempo el músculo esté contracturado, más padece peligro de lesionarse. Además de esto, ciertas contracturas nos impiden un movimiento fluido y pueden ser realmente molestas para respirar o bien aun para dormir, conque al final acaba por trastocar sensiblemente nuestra rutina diaria.

Antídotos básicos

Primero es esencial la prevención. Una contractura muscular puede prevenirse si hacemos suaves ejercicios habitualmente, llevamos una vida consciente y prestamos atención a las posturas que tomamos mientras que manejamos, cocinamos, trabajamos e inclusive cuando dormimos.

Si padecemos una contractura muscular debemos procurar eludir el ahínco muscular. Relajarnos en la mente y el cuerpo puede asistir a que el músculo se relaje progresivamente. Un masaje puede ser de gran ayuda así sea ya antes, a lo largo de o bien tras padecer el nudo. Ciertos especialistas aconsejan efectuar estiramientos suaves para devolver al músculo a su estado original.

Unas compresas de agua templada o bien tomar un baño templados asimismo puede asistir a relajar nuestros músculos en escaso tiempo. El frío acostumbra a ser bueno para desinflamar, mas no para relajar. Si tenemos mucha hinchazón podemos alternar compresas frías y calientes para reducir la molestia.

Por último, si la contractura muscular no cede entonces quizás sea hora de asistir a un médico que nos recete algún relajante muscular. Es esencial continuar el tratamiento al pie de la letra y reposar lo bastante a fin de que nuestro cuerpo recupere su cómputo. Recordemos siempre y cuando merece la pena preocuparnos por sostenernos sanas puesto que lo natural es sentirse bien.

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